martes, 2 de abril de 2013
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Aposté, fallé, y solo toca esperar que el tablero cambie ahora.
domingo, 24 de marzo de 2013
Tan perfecto.
A la música que me guía, con los pasos que daba a su lado.
No recuerdo cuando fue la última vez que pude escribir algo decente.
Pero lo que sí recuerdo es ese beso más que decente. Era perfecto.
Tan perfecto como cada segundo que pasa con los roces de pestañas.
Como ese aire que te obliga a abrazar a alguien para poder entrar en calor.
Como ese cigarro nocturno a tu lado, el humo que sale blanquecino. Y ese beso de después.
Tan perfecto como el sonido del móvil cuando llega un mensaje inesperado,
relatando buenas noticias de viajes imprevistos.
O incluso, tan perfecto como esos despertares en una cama ajena. Pero no una cama cualquiera.
Su cama. La más especial que puedas conocer. Una cama en donde no estás sola.
Te levantas y le tienes al lado, dormido, con el pelo revuelto. Con su brazo por tu cuerpo,
con su respiración acompañándote. Y le das un pequeño beso, sin que lo note.
Y se despierta al poco, mientras tu le observas. Y te sonríe, y se despereza.
Y te da los "buenos días, princesa", acompañado del primer beso del día.
Que acompaña otro abrazo.
Que acompaña, un día más, a esos días que sabes que no se borran de tu cabeza.
Como esas historias que piensas que no existen, hasta que te pasan.
Como esas sorpresas que no esperas, y llegan.
Como esas sonrisas que se escapan por no dejar de pensar en ti.
O esas miradas. O esos abrazos.
Esos roces..
viernes, 22 de marzo de 2013
Para eso.
miércoles, 20 de febrero de 2013
"Yo mataré monstruos por ti"
Nunca supe que serias tú, hasta que mis besos de cerveza pasaron a ser besos al cuadrado de cerveza al cuadrado. Fuimos números a cada segundo, a cada metro en la acera. Fuimos dos, con besos al cuadrado, con cuatro piernas que andaban juntas, con diez dedos que se rozaban y entrelazaban. Fuimos cientos de paso y miles de respiraciones. Muchas más palpitaciones. Subimos siete escalones, para bajar dos, para sentarnos en un banco, para bebernos mientras veíamos pasar las horas.
Una vez escuché eso de "Yo mataré monstruos por ti" y nunca supe a quién decirselo.
Pero esta noche ya lo se. Recuerda:
"Yo mataré monstruos por ti..."
"...solo tienes que avisar".
lunes, 18 de febrero de 2013
It's like a narcotic.
Paulo Coelho.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Nunca más.
Eh tú. Sonríe.
Ya que cada vez que lloras, una estrella llora. Cada vez que no sonríes, la luna se entristece. Cada vez que te tapas la cara, un rayo de sol se apaga.
Eh tú. No llores más.
Ya no lo hagas para que brillen las estrellas, para que la luna ría o para que los rayos de sol no se apaguen..
Hazlo por ti. Hazlo por que eres fuerte, y lo sabes y sabes, también, que llorar no es lo que hay que hacer.
Sonríe, porque estas preciosa sonriendo.
Puedes llorar una sola vez, te pometo que te hare reir y que serán las ultimas lagrimas que eches. A cambio, prométeme que nunca más llorarás.
Nunca más.
sábado, 26 de enero de 2013
Prométeme.
No me prohibas nada. No dejes que me escape, ni que me quede.
Esperame a la salida, pero luego vete pronto.
Quedate a mi lado, pero nunca te olvides del mundo.
Dame tus besos, y no se los prestes a nadie.
Prométeme que no me harás creer en un siempre.
Prométeme que nunca cambiaré, ni por ti, ni por nadie.
Respeta cuando caye, y agobiame cuando hable. Tumbate a mi lado en cualquier lugar en donde me tumbe. Acariciame la espalda, y cuando me quede dormida, duermete a mi lado. Respirando al unísono los dos. No me daré cuenta de que te has dormido hasta que me levante. Y te despertaré con miles de besos, hasta que abras los ojos, me mires y sonrías.
Acepta como soy, con mis estupideces y mis rayadas. Mis cabreos y enfados. Mis lágrimas, mis risas, mis tonterías, mis caídas, mis frases.
Y por las noches, jugaremos a ser humanos en la habitación. Deslizate por mí cuando te de señales, y solo abrazame cuando no tenga fuerzas ni para seguir con mi vida. Pasaremos una noche tras otra juntos, haciendo de la habitación nuestro mundo. Haciendo que la ropa termine en el suelo. Haciendo que compartamos los pecados. Jugando a ser dos personas en una, dos cuerpos fundidos en uno solo.
No pararé hasta que sepa que eres mío entero. Hasta que sepa que quieres pasar el resto de tu vida conmigo. Y te besaré una y otra vez hasta que caigas rendido. Hasta que te tenga todos los días delante de mí. Y cuando empiece a agobiarme esa situación, aceptame. Haz que me sienta libre, pero no me sueltes. Hazme sentir culpable, para pedirte perdón una y otra vez y darme cuenta de que te quiero conmigo. Y cuando me hagas llorar, prométeme que no te irás nunca. Que gracias a esos momentos seguirás en mi vida día tras día hasta que todo vaya tan mal que no haya forma de arreglarlo.
Solo prométeme que seguirás conmigo una y otra vez. En las buenas y en las malas. Volando o caminando. Riendo o llorando.
Solo prométeme que no me dejarás llorar cuando esté riendo, pero que sí me harás reír cuando esté llorando. Prométeme que cuando me caiga, me levantarás; y que cuando me levante, me abrazarás; y que cuando me abraces, me beses. Y no me sueltes.
Solo prométeme que seremos dos humanos jugando en una misma habitación a ser una sola persona.