lunes, 17 de julio de 2017

Corre, como la última vez que te vi.

Te recuerdo como si nunca te hubieses ido.
Como si el día que cogiste la mochila y el avión nunca hubiese pasado.
Como si el último adiós que nos dimos fuera un simple "te recojo esta noche".

Ahora que ha pasado el tiempo
y me quedo sin venas que trenzar
solo veo pasar mi vida, mi gente,
mis recuerdos más olvidados.

Me acordé del silencio que hicimos crecer entre la piel,
tú más de callar
yo más de escuchar.

Así acabamos los dos entre latas de cerveza y sin tabaco,
sin hablar,
mirando el cielo estrellado
extrañados de la incomodidad del paso del tiempo
esperando a ver quién saldría corriendo más rápido.

Y no me equivoqué,
fuiste tú, huyendo, como siempre, de los problemas.