martes, 12 de diciembre de 2017

En duda

Después de 4 años me he visto otra vez. En el espejo.

Ya no floto, me hundo en la nada.
Me hundo, hacia el vacío más negro,
haca la nebulosa originaria.
La que no se conoce.
La que duele.

Ya no floto, me hundo en el mismo charco de barro de la última vez que me vi hundiéndome.
Me hundo, hacia el infinito más oscuro,
hacia el sin fin de lágrimas que abarrotan las espinas.
Las que pinchan.
Las que duelen.

Duelen los intestinos.
Te vas, y no te das ni cuenta.

Con más miedo que agallas avanzo hacia adelante,
sabiendo que no vas a quedarte, y jugándomelo todo.
Al fin y al cabo es como me enseñaron:
dolerá, y si duele es porque sigo viva.

Soy incapaz de mirarme de frente en el espejo,
de pensar si no es en tu risa.
No me veo, ahora, si no es contigo.

Ahora que fumo sola, que no salgo de casa y que duermo más que río
me pregunto si la necesidad me la he creado yo o eres tú, que me has llenado tanto
-tanto, tanto-
que no quiero que te alejes.

Ahora que me veo sola,
me paro a pensar en mi alrededor
y te veo en el,
sin estar, con apenas un beso de más.

Te irás, como todas las cosas buenas te irás.
Me enseñaron que querer tan fuerte
-tan fuerte, tan fuerte-
solo ocurre una vez.

Yo, a día de hoy, lo pongo en duda.

miércoles, 26 de julio de 2017

Recuerdo I

Miedo me da rememorar viejos traumas, encontrar la salida con la puerta cerradao abrir la ventana y que o haya luz.
Sucumbir ante los ojos del silencio es algo así como dejarse llevar y caer, medio muerta, entre los escombros del atroz final de las venas.

He aprendido a valorar el ruido de Madrid y el silencio de Villalba; el rugido de mi piel y el estruendo de tu calma.
He aprendido a ser más que nunca un yo en mayúsculas y hasta las trancas.
Enamorarme de mi escombro, mimarlo hasta convertirlo en llano en el que acostarme.

Un fulgor mortecino en mitad de la oscuridad, son tus ojos mirándome fijamente entre el fuego y el asfalto.

lunes, 17 de julio de 2017

Corre, como la última vez que te vi.

Te recuerdo como si nunca te hubieses ido.
Como si el día que cogiste la mochila y el avión nunca hubiese pasado.
Como si el último adiós que nos dimos fuera un simple "te recojo esta noche".

Ahora que ha pasado el tiempo
y me quedo sin venas que trenzar
solo veo pasar mi vida, mi gente,
mis recuerdos más olvidados.

Me acordé del silencio que hicimos crecer entre la piel,
tú más de callar
yo más de escuchar.

Así acabamos los dos entre latas de cerveza y sin tabaco,
sin hablar,
mirando el cielo estrellado
extrañados de la incomodidad del paso del tiempo
esperando a ver quién saldría corriendo más rápido.

Y no me equivoqué,
fuiste tú, huyendo, como siempre, de los problemas.




domingo, 18 de junio de 2017

Ni piel, ni cuerpo

Manjar de dioses
retorcida entre las murallas.
Eva fue desterrada entre la furia y el escombro.
Mirando desde abajo,
desde dentro,
su legado se hacía visible a pie de cañón.
Salieron de entre la mala hierba
las rosas cubiertas de espinas
haciendo daño,
haciendo ruido,
haciendo vida.

El recuerdo de aquel pasado lo llevamos en la cabeza: 
nos dejaron sin piel,
les dejamos sin cuerpo.

No soy el manjar del dios que tú creer.
Soy la colina verde en plena primavera,
la lengua que pasa mojada por tu espalda,
el surco en la risa del que no lo ha perdido todo,
                               y aún así mira hacia adelante,
                               y aún así se refleja entre nosotras,
                               y aún así no tiene miedo al mañana.

Pasionaria lucha entre la verdad y la sinrazón.
Gana la batalla mujer, insumisa, libre.


sábado, 10 de junio de 2017

Nosotros, somos

Somos una esquina. Un recuerdo.
Una migaja de mierda en los ojos de algún alejado de la vida.
Somos un suspiro aún sin expulsar y un sudoroso polvo en medio de la noche.
Somos el final del camino y el principio de la vida.
Continuamos por el carril de la desobediencia. Espinos donde duelen.

Silencio roto cuando alguien grita
y mirando al infinito
respiramos
cogiéndonos desde dentro
hacia el futuro de la
revolución.



https://lageneraciondel17.wordpress.com/2017/06/10/nosotros-somos/

miércoles, 24 de mayo de 2017

Cero al miedo.

"Estamos juntos en esto", dijimos mientras mirábamos más allá de las montañas.
Los edificios, alrededor, habían desaparecido y nosotros, como si aún quedasen miradas vacías a nuestro alrededor, nos vimos rodeados de bocas llenas de amor, de recuerdos en abrazos y de lágrimas en las risas. Nos vi cogidos del cuello, pasando por alto el miedo al futuro y con las ganas de luchar más a flote que nunca. Salimos a la calle, prendimos fuego a la vergüenza de estar en silencio. Nos vi rodeados de edificios con las ventanas llenas de gente que gritaban a nuestro son. Nos vi con los palos y el la fuerza en las manos. No sentimos miedo al mirarles a los ojos. Sentimos el cosquilleo de saber que ahora somos nosotros.






Fuimos un último respiro en el alfeizar. 
Se nos quedaron las colillas en los labios, 
desgastadas, 
con el cartón mordisqueado y mis dedos
resecos
buscaban la próxima sonata de trombón. 



No os tenemos miedo. 

No os vamos a echar de menos. 

No sentimos pena. 

Nos veremos. 

lunes, 20 de febrero de 2017

Lluvia.

Te vi entre los escombros de mi cabeza
y concebí el mañana con dos manos de más.

Me encanté
viéndome abrir la cristalera y cerrar los ojos
para escuchar el eco del universo.

Yo soñaba con verme
tú no hiciste más que mirarme;
teníamos entre las manos la firma con saliva en el pecho.
Eché a volar con las plumas que me crecían de la cabeza,
volaste cogiéndome de las manos llenas de aire.

Aguanté el paso rápido del tren
dejando tras de sí una humareda
en la que el polvo se encargaba de cerrarme los pulmones.
Tú me ayudaste a salir a flote,
acampaste entre la rutina y lo instintivo.

Nos llovimos,
sin darnos cuenta nos llovimos
tanto tiempo
que al final
el dolor
acabó
por doler
como si no hubiese una cama libre en la que anidar.